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Danny Ashfield

Domingo, 31 de octubre de 2004.
Hoy es el tan afamado día de brujas, esperaba poder salir a una fiesta o algo parecido, pero sin embargo me ha tocado una misión el día de ahora. ¡Demonios! Y ahora que se pondría bien el ambiente. Pero no queda más que resignarme, tomo mi laptop trinaria la pongo en su maletín, me paro un minuto en la puerta de mi cuarto y doy una vuelta para analizar una última vez antes de salir definitivamente. Suspiro y empiezo a caminar, la casa ahora se encuentra bastante sola, suspiro un poco entro en la cocina y tomo un jugo después de todo me espera un largo viaje. Siento la mirada de alguien sobre mí, a través del reflejo de la ventana que tengo en frente veo una figura sombría que me observa desde el comedor, está sentada en la mesa.
Entrecierro un poco los ojos, después de todo un enemigo no puede ser, es imposible que alguien entre en la mansión sin que la seguridad se de cuenta, y aún más imposible pasar los rituales de protección que mantienen a la casa lejos de la vista de los curiosos. Empiezo a caminar con paso calmado y reservado con la mano derecha sostengo mi mochila y con mi mano izquierda llevo mi jugo.
Llego a la mesa del comedor y pongo mi jugo sobre ella, separo una silla y me siento. Observo a la figura fijamente. Es extraño llevo alrededor de cinco años en está mansión y nunca lo había visto. Es un hombre un poco desaliñado cuando dirijo mi mirada hacia sus ojos el baja la mirada. Destapo el jugo y empiezo a beberlo, parece que es de mi edad la persona que está en frente sin embargo su mirada es diferente a las de mis primos, de mi edad inclusive es diferente a la mía propia.
"Estas en peligro..." dice el extraño joven enfrente de mí.
Al oír estas palabras no puedo evitar poner una cara de sorpresa, cuando caigo en cuenta de mi error. "Disculpa debes ser maestro de Entropía", digo tratando de buscar una explicación coherente.
"Te equivocas, solo lo sé..." es inevitable que la cara de sorpresa vuelva a mí.
"¿Qué quieres decir con qué estoy en peligro?" digo intentando sonar lo más tranquilo posible.
"Debes cuidarte mucho, lo que enfrentaras no tiene nombre y no pertenece a esta dimensión", dice con un tono tan serio que me da un escalofrió en la columna vertebral.
El joven enfrente mío se para, en este momento puedo analizarlo completamente. Es un joven delgado, blanco y con el cabello largo tanto que le alcanza a tapar los ojos, usa un pantalón de mezclilla negro una camisa blanca y una chamarra que parece ser unas tallas más grande que la que necesita.
"¡Zarek! ¡Aquí estas, estábamos preocupadas por ti!" oigo la voz de una mujer a mis espaldas, alcanzo a reconocer la voz, es una de las gemelas que viven en la mansión; tienen cerca de 23 años, el nombre de una es Tara y la otra es llamada Zara, volteo a verlas de reojo. Tara camina hacia el joven con el que me encontraba hablando. "Vamos, es hora de ir a tu cuarto" lo toma del brazo y empiezan a caminar juntos. Tara se aleja y quedamos en el comedor Zara y yo.
"¿Quién es?" pregunto sin voltear a verla.
"Es, nuestro hermano pequeño, desgraciadamente" el tono con el que intentaba decir las cosas cambio, ahora es más triste; "paso algo desafortunado con el".
"¿Qué fue lo que paso?" en este momento es cuando volteo a verla.
"¿Conoces el termino Merodeador?" niego rotundamente con la cabeza. "Cuando un ser humano, despierta a la realidad, y puede llamarse un mago, existen dos caminos que pueden seguir. Uno de ellos es tomar tus decisiones y empezar una vida con tu nueva visión. Sin embargo algunas ocasiones en las que la verdad puede desquiciar a la gente y pueden ver un poco más que los demás, se dice que un Merodeador pudo ver más cosas de la realidad, y no pudo mantenerse cuerdo, básicamente es un mago loco..." Zara termina su explicación y empieza a dar la vuelta para marcharse.
"¿Podría visitarlo y platicar con él?" pregunto con un interés que no logro disimular.
"Si así lo deseas, pero ten mucho cuidado no sabemos que podría hacer" yo simplemente asiento y me quedo sentado. Medito la nueva información unos minutos, sin embargo no es hora de pensar, tengo una misión que completar y quiero llegar antes de la próxima semana, así que es hora de partir.
Me levanto de mi asiento y empiezo a caminar hacia la salida empiezo a tomar el jugo pues después de todo ya son las 10 de la mañana y aún no he desayunado. Me subo a mi coche dejo mi mochila en el asiento del copiloto, prendo el motor y suspiro. Es la primera vez que tengo que ir a una misión yo solo, pero a final de cuentas eso quiere decir que confían en mis capacidades. Arranco en dirección a la Universidad de Londres, me tomara cerca de una hora el viaje.
Al llegar allá me dirijo a los laboratorios subterráneos. Que son totalmente secretos, son laboratorios en los que los Adeptos Virtuales y los Hijos del Éter trabajan juntos. Los proyectos que aquí se desarrollan son la mayoría de los maestros y alumnos despertados que existen en la comunidad académica que se encuentra arriba. Paso por un sin número de puertas que encierran proyectos que la mayoría de los científicos durmientes no comprendería. Al fin llego a la sala 538 donde se encuentra el portal que deberé utilizar para poder emprender mi misión.

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Canción del Día: "TABOO" cantada por la solista Koda Kumi.
Jugando: Pokémon SoulSilver y Yu-Gi-Oh! 2010 World Championship.
Viendo: Project Runway y Shaman King.
Roleando: Los 5 Pilares.
Leyendo: El Libro de las Atalayas y La Torre Oscura II: La Llegada de los Tres.

A través del espejo...

ADVERTENCIA: Esta historia contiene relaciones hombre/hombre, si te molesta o simplemente no es de tu gusto, favor de no leer y evitar comentarios ofensivos. De antemano muchas gracias por su atención.

Capitulo 2: El otro lado del espejo

Una alarma suena a lo lejos, me ruedo sobre mi cama y me enrollo en las sabanas; y extiendo la mano para pagar la alarma del despertador, me dispongo a dormir de nuevo cuando una segunda alarma suena muy cerca de la primera me resigno y poco a poco salgo de mi envoltorio. Me siento sobre mi cama, recorro con la mirada aun borrosa mi cuarto y logro ubicar el segundo despertador, estiro la mano para apagarlo, veo la hora y suspiro, las 5:00 am. tengo exactamente media hora para prepararme y salir. Me dirijo al baño y abro el agua caliente... me salgo para tomar aunque sea un poco de leche, llego al refrigerador... demonios se acabo la leche, tiro el bote vacio en el cesto de la basura, regreso al refrigerador en busca de algo que desayunar... nada.
Me empiezo a duchar, mi estomago ruge de hambre, sin embargo no hay nada por hacer. Decido apresurarme a arreglar y ver si alcanzo a pasar a comprar algo para desayunar. Por fin estoy listo, volteo a ver el reloj, ya es tarde no alcanzare a desayunar. Me acerco a la mesa del comedor y dejo algo de dinero para que el enano pueda comprar algo para desayunar. Después de un rápido recorrido por las calles aun obscuras llego a la estación del metro. Llego justo a tiempo en cuanto entro la puerta se cierra detrás mío.
Llego al trabajo justo a tiempo, me dirijo a mi puesto y empiezo a preparar para llegada de mi jefa. Es increíble como termine como asistente del director de una galería de arte, pero la paga es buena, aunque el trabajo me quita demasiado tiempo pero también aquí se conoce gente interesante. Suspiro y volteo a ver el reloj de mi computadora... las 7:10 de la mañana, me espera un largo día ahora, pues hoy tenemos que preparar una exposición de un artista que se dará a conocer aquí en la ciudad, creo que su nombre es Darío... Darío algo. Mi celular suena.
"¿Ya estás en la oficina?" oigo la voz de mi jefa, a lo que respondo con un sonido parecido a un si, "Llegare un poco tarde tengo un desayuno con algunos de los críticos que irán al evento de esta noche, así que prepara todos los papeles para cuando llegue", y lo sigue un tono que me avisa que la llamada ha terminado.
Empiezo a trabajar, recolectando los papeles necesarios, permisos, cartas, presentaciones, etcétera; son las 8:00 de la mañana cuando llega el servicio de banquetes y es cuando mi cuerpo recuerda que no he desayunado. Sin embargo aun no ha llegado Ninfa para que pueda seleccionar los bocadillos. Pasa media hora y sigue sin aparecer, los del servicio de banquetes parecen desesperarse, y de cierta forma los comprendo tienen que preparar todo para esta noche. Volteo a ver mi reloj, y doy un suspiro... creo que tendré que elegir los bocadillos yo.

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Canción del Día: "Resonance" cantada por el grupo T.M.Revolution opening de la serie Soul Eater.
Status: Thinking on you... I must stop it.
Jugando: Super Smash Bros. Brawl (Wii) y Pokémon: Platinum (NDS -> Battle Frontier).
Viendo: Super GALS!, Bleach y Soul Eater.

A través del espejo...

ADVERTENCIA: Esta historia contiene relaciones hombre/hombre, si te molesta o simplemente no es de tu gusto, favor de no leer y evitar comentarios ofensivos. De antemano muchas gracias por su atención.

Capitulo 1: La Cruda Realidad

El mundo me da vueltas, a pesar de que todo está oscuro, porque aun tengo los ojos cerrados; es como si callera en un pozo sin fondo, esta sensación ya conocida por mí. Suspiro, otra vez ese olor a alcohol y cigarro; entonces si mis cálculos no son errados debe ser Sábado. Abro los ojos, el techo blanco de mi cuarto me da la bienvenida a este mundo con un gran resplandor. ¡Diablos! Debo de conseguir cortinas más gruesas, me siento sobre mi cama para descubrir que las cortinas de mi cuarto están abiertas de par en par, me levanto molesto para cerrarlas, doy un paso para ir al baño... y de nuevo ese mareo que me vuelve a tirar en mi cama, me pongo una almohada cubriendo mi cabeza y me dispongo a descansar de nuevo.
"Buenos días, que bueno que ya te levantaste".
Oigo una voz a lo lejos, intento reconocerla, no es ningún amigo, ni mi secretaria, así que por proceso de eliminación supongo que debe ser algún tipo que me ligue anoche en el antro. Siento como se tuerce mi boca como reacción de mi cuerpo ante el pensamiento de la molestia que sigue. Esa escena que tantas veces ha visto mi alcoba repetirse... Uno... Dos... Tres... aquí vamos.
"Anoche estuviste magnifico", oigo la voz del desconocido seguido de un movimiento en mi cama. Un brazo se desliza sobre mi cintura, emito algo parecido a un gruñido esperando que la persona a mi lado lo comprenda y se aleje pero... "Haces ruidos muy curiosos... me imagino que tienes una cruda de aquellas", y efectivamente así es.
Como el gruñido no funciono opto por levantarme de la cama, doy la espalda y camino hacia mi armario, empiezo a repasar la ropa que tengo limpia, pero nada me convence, llego a una camisa color verde pastel y me detengo, hay algo que me molesta y ya sé que es, me quedo parado un momento esperando la siguiente frase.
"Quería saber si, pues ¿te gustaría ir a desayunar conmigo?", me espero un momento tomo la camisa del fondo del closet, y también tomo la mirada más fría que tengo del fondo de mi arsenal, me volteo un momento viéndolo a los ojos tiro la camisa en la cama.
"Lo lamento, pero tengo el día ocupado con cosas del trabajo" me doy la vuelta una vez más esperando que esto haya funcionado, no quiero tener que lidiar con esto más.
"Ehm... está bien " esta frase me saca un suspiro de alivio que casi tumba mi teatrito, "Pero promete que saldremos pronto, quisiera conocerte un poco más" esto más que una condición parece una súplica.
"De acuerdo, de acuerdo" digo desde la ducha, "Escucha tengo un poco de prisa, deja tu celular anotado en un papel, yo te llamare después". Claro, tal vez y solo TAL VEZ no se me olvide tirar ese papel a la basura. Me ducho en unos diez minutos, y salgo esperando encontrar a nadie en mi cuarto, y efectivamente me encuentro solo.
Suspiro, por fin paz y tranquilidad. Miro el papel sobre la cama, lo levanto y lo miro un poco. Volteo a ver el bote de la basura y sin pensarlo dos veces lo tiro. Voy hacia el espejo, debería sentirme mal por el pobre chico digo después de todo quien lo puede culpar soy un dios, veo mi figura en el espejo y sonrió para mi mismo, nadie se podría resistir a mí. Pero al final no soy para nadie soy un alma libre que se lleva el viento a la mañana siguiente. Salgo de mis pensamientos y me apresuro, ya es demasiado tarde.

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Canción del Día: "Mai Mai" cantada por el grupo Kabah del disco Sound+Vision (CD 2).
Status: Thinking on you... I must stop it.
Jugando: Super Smash Bros. Brawl (Wii).
Viendo: Super GALS! y Bleach.
Frase Desmotivadora del Día: "Ese download se congelerá en el último megabyte".